Corona Borealis acaba de publicar una edición especial de El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde, una de las últimas obras clásicas de la novela de terror gótica con una fuerte temática faustiana. La novela cuenta la historia de un joven llamado Dorian Gray, retratado por el artista Basil Hallward, quien queda enormemente impresionado por la belleza física de Dorian Al darse cuenta de que un día su belleza se desvanecerá, Dorian desea mantener eternamente la edad en la que ha sido retratado por Basil. El deseo de Dorian se cumple: mientras él mantiene para siempre la misma apariencia del cuadro, la figura en él retratada va envejeciendo en su lugar.
La búsqueda del placer lo lleva a una serie de actos de libertinaje y perversión. Como consecuencia se produce un fenómeno espeluznante: el retrato va reflejando cada uno de los efectos de los actos innobles cometidos sobre su alma. Con cada pecado su rostro se va desfigurando a la vez que envejece.
La búsqueda del placer lo lleva a una serie de actos de libertinaje y perversión. Como consecuencia se produce un fenómeno espeluznante: el retrato va reflejando cada uno de los efectos de los actos innobles cometidos sobre su alma. Con cada pecado su rostro se va desfigurando a la vez que envejece.
Las meteduras de pata son como una caja negra con la que poder conocer el déficit de autoridad sobre nuestras vidas. Si a veces tú también metes la pata, no te puedes perder el último libro que acaba de publicar Ediciones Corona Borealis. Con humor y sin complejos, a través de la reflexión y las historias de personajes conocidos y de la vida cotidiana, la socióloga Ángeles Rubio repasa la geografía del error, para que ésta sea una oportunidad de libertad y rescate emocional.
Si ahora mismo estás solo leyendo estas líneas, tenemos dos noticias que darte —y las dos son buenas—. La primera es que en este instante estás inmerso en tu soledad positiva. La segunda es que la soledad es una afección que se puede combatir y de la que se puede salir fortalecido. ¿Cómo? Por ejemplo, leyendo atentamente este libro, con todos los sentidos, dejándote llevar por la magia de su fábula hasta encontrar esa región de nosotros mismos que habíamos cerrado con llave. La soledad positiva propone un viaje de ida y vuelta al país en el que la felicidad decidió establecer su residencia permanente para enseñarnos que lo que nos falta —muchas veces— nos lo pueden dar los demás, pero también nosotros mismos.
José Rubio Sánchez y José Miguel Cuesta Puertes nos sumergen en una de las civilizaciones más míticas: la Atlántida. Hace más de 80.000 años, según las leyendas y tradiciones de muchos pueblos que aún guardan el recuerdo de lo ocurrido, una gran civilización extendió su imperio por mares y tierras, dominando varios continentes: Atlántida. Su nombre resuena despertando una memoria olvidada. La patria de los hijos de Poseidón. ¡Atlántida! Fantasía para unos, realidad para otros. Quizá una civilización que vino de las estrellas o que alcanzó las cumbres de la ciencia y la tecnología para luego caer en el abismo de la barbarie; quizá la cuna de la magia, o tan sólo un arquetipo, un bello sueño idealizado de lo que podrá ser un mundo futuro.


